QUIÉNES SOMOS (O HEMOS SIDO)

El Cuarteto 1º fue el primero que participó en esta modalidad en el Carnaval ubetense allá por 1992, de ahí su nombre. En un principio fuimos tres (Luís Mª, Juan y Juan Antonio) y ahora sólo quedamos dos (Luis Mª y Juan Antonio). En todos estos años de existencia hemos participado en el Carnaval y colaborado en el mismo aportando ideas y llevando a cabo diversas iniciativas como: la fundación del periódico anuario “Pregonero del Carnaval”, edición del libro “Recuerdos de Carnaval”, la creación de “La Carnestolenda”, la institución de los “Premios Ladrillo” antecesores de los actuales “Botijo”, la implantación de un Concurso de Fotografía, algunos concursos de dibujo para escolares, etc., aparte de haber sido Pregoneros del Carnaval en el año 2000. Sin lugar a dudas la aportación a esta fiesta que más huella nos ha dejado ha sido el haber gestado la “Gran Gala de Carnaval” que se llevó a cabo con motivo de cumplirse el 25 Aniversario del Carnaval en democracia en el 2008.

Este blog, creado en 2009, es la consecuencia de la insistencia de nuestro colaborador y padre del mismo, Miguelin Soria.

Ojo al Parche del Copi-raid: Todos los textos y fotografías que aparecen en este blog pueden ser utilizados por cuantos lo deseen, siempre que sea citada la procedencia. ¿Entendido?...

lunes, 20 de noviembre de 2017

UNA PRESENTACIÓN DE LUJO PARA LA "HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA"

Aspecto del auditorio. Foto: Lorenzo Rodríguez Alhambra

El pasado sábado tuvo lugar en el auditorio del Hospital de Santiago la presentación del libro HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA del autor Juan Antonio Soria Arias que corrió a cargo del historiador Juan Ramón Martínez Elvira. En la presentación estuvo la alcaldesa de Úbeda, Toni Olivares Martínez. Con una proyección de imágenes en silencio comenzó el acto y a continuación Ana Aurora (JASITA), la hija de JASA dio la bienvenida y dio paso a su hermano Miguel Ángel para que condujera el acto. Después de unas palabras, se proyectó un segundo montaje fotográfico con imágenes del rancio y añorado Carnaval de antaño. El mantenedor nuevamente ocupó el estrado para invitar a los tres que iban a ocupar la mesa presidencial: la alcaldesa, el presentador y el autor del libro. Tras una breve introducción sobre la persona del presentador de su paso por esta fiesta, tomó la palabra Juan Ramón al que hubo que llamar dos veces para que subiera al escenario pues se encontraba muy a gusto sentado en su butaca. Para el público de la sala, fue una intervención de "Chapó" y para el periodista Alberto Román, "Ni aún vendiendo todos los libros, JASA tendrá con qué pagar tan excelsa presentación". Y no exageraba porque a todos nos dejó boquiabiertos con esas cuartetas rimadas y cargadas de mucho y buen sentido el humor. "Qué buen Romancero se ha perdido nuestro Carnaval" -dijo JASA. A continuación tomó la palabra la alcaldesa tras ser presentada, aunque de ella no había currículo carnavalesco. Para ser la representante institucional, estuvo muy cercana al pueblo y al autor, aptitud que captó y valoró el público con mucho agrado. Fue proyectado el tercer montaje y fue presentado el autor, que tomó la palabra recordando su última aparición sobre este escenario, para lo cual echó mano de la orza con cuerva de su pregón de feria y aprovechó para hacer un brindis al cielo por la memoria de su madre y por la madre de Juan Ángel Gómez Cano "El Lechero" -conocido carnavalero- que había sido inhumada cuatro horas antes, ambas mujeres de lecheros. Dando las gracias a todos, con su particular forma de hacer humor, se despidió con cierta premura no fuera ser que allí mismo diera a luz Mª Carmen Hurtado la "Jeroncejala" que ya había salido de cuentas. 

Intervención de Juan Ramón Martínez Elvira

Presentación al pueblo del libro


El autor echó mano de su ya popular orza de cuerva...

... e hizo un brindis por el recuerdo de su madre y de Carmen, 
la madre del "Lechero" y enterrada unas horas antes

Fotos gentileza de Alberto Román "Petos"

miércoles, 8 de noviembre de 2017

PRÓXIMO LIBRO DE JASA SOBRE LA HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA

Esta es la portada del libro que JASA ha escrito sobre la historia del Carnaval en Úbeda. Como se puede apreciar es la recreación de una murga de antaño pintada con el marcado sello del artista ubetense-gantés Juanan Soria Rodríguez y que será presentado dentro de pocos días en el auditorio del Hospital de Santiago. 

En dicha publicación, y como su título indica, recoge la historia de esta fiesta en Úbeda desde las primeras noticias aparecidas en el siglo XVI hasta el pasado Carnaval. Aparte de hacer una breve reseña desde sus orígenes, se hace un recorrido por todas las etapas de la llamada “Fiesta del pueblo”. También quedan en él recopilados todos los pregones pronunciados hasta la fecha, junto con un extenso apartado de anécdotas que no tienen desperdicio. La encuadernación está cosida y las cubiertas -con solapa- irán a color y plastificadas en mate. Consta de 440 páginas y su interior impreso a una tinta. El total de fotografías que contiene sobrepasa las 650. El libro está prologado por el historiador Juan Ramón Martínez Elvira.

domingo, 5 de noviembre de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA "HOGAR DEL PENSIONISTA"

Mascarotes en el Hogar el año 1979

HOGAR DEL PENSIONISTA
En el Hogar del Pensionista se anticipó la celebración del Carnaval
unos cinco años

JASA
El Hogar del Pensionista se crea en Úbeda en 1972 ubicándose en el edificio que anteriormente ocupaba el ambulatorio de la Seguridad Social y el Instituto Nacional de Previsión sito en la plaza Vázquez de Molina.
Las primeras referencias que hay de la celebración del Carnaval en este centro las hemos encontrado en una fotografía datada en febrero de 1979. Se trata de un grupo disfrazado con máscaras a la antigua usanza tal y como ellos las recordaban y habían vivido. Por lo tanto quisiera dejar escritos los nombres de aquellos mayores que tuvieron la valentía de ser los pioneros en esta nueva andadura del Carnaval. La representación de las mujeres estuvo compuesta por: María Duarte, Carmen y Juana Torralba, Mª Jesús Muñoz, Carmen Díaz, Antonia Cano, Alejandra Poveda, Gabriela Herrera, Dolores García, Mercedes, Juana Soria y María A. Gómez, a los que hay que sumar los de José Archilla, Antonio de la Blanca, Fernando y Bartolomé Ruiz. Sabemos por éste último que en el año 1980 las féminas tuvieron como premio una bandeja plateada y los hombres un monedero de piel. Y así, con su particular fiesta dentro del Hogar, continuaron tres años más hasta que en 1983, el grupo de disfrazados tuvo el atrevimiento de echarse a la calle y darse una vuelta por la plaza Vázquez de Molina. La manifestación carnavalesca estuvo compuesta por veinte mujeres y dos hombres. 
Los primeros años fueron sólo grupos de máscaras, pero muy pronto nacieron “Las Murgas del Hogar”, que solían estar conformadas por dos secciones que campaban de manera independiente; por un lado estaban los músicos de la rondalla del centro (guitarra, bandurria, laúd) y por otro el coro de voces femeninas. Ambos grupos se conjuntaron para configurar la primera agrupación carnavalesca del Hogar y todo bajo la batuta de un director que siempre sería un hombre. Este puesto lo ocuparon dos personajes que, precisamente, habían vivido en sus propias carnes los carnavales de anteguerra, como lo fueron Bartolomé Ruiz Barba y posteriormente Pedro Ruiz Tallante.
La primera murga del Hogar del Pensionista nació en 1984 llamada “Los Payasitos” y fue dirigida por Bartolo. Al año siguiente pusieron por nombre “La Charanga del Hogar” siendo su tipo de cubanitos y estuvo compuesta por nueve mujeres y tres hombres. Se presentaron al concurso del teatro Ideal y obtuvieron un premio de 10.000 pesetas. Volvieron a la carga en 1986 y recabaron 5.000 pts. de otro premio. Pero los mayores veían que no podían competir en el concurso con la misma fuerza y el ímpetu de los jóvenes, y “los del hogar” dejaron de asistir al teatro Ideal Cinema; sin embargo mantuvieron lo que ellos llamaban su “murga” unos años más, ya dirigida por Pedro Ruiz Tallante y actuando solamente en su centro día y en la Residencia de Mayores de la calle Montiel. Su última intervención fuera de su “hábitat” la hicieron en el año 2007 con el tipo de “Las Negritas de Oro” colaborando en el festival de Manos Unidas y con la ayuda de Mª Jesús López de la ACCU.
Las actividades que se hacían en el Hogar en torno al Carnaval se desarrollaban durante dos o tres días y consistían en hacer los pases de disfraces y posteriormente el concurso y entrega de premios. La actuación de la murga con su esperado, simpático y picarón repertorio, sería la estrella; y por descontado no podía faltar el baile de máscaras. Todo lo llevado a cabo no era ni más ni menos que un fiel reflejo de lo que se hacía cuarenta años atrás, en los carnavales de antaño.
La presencia de los mayores del hogar en las cabalgatas de Carnaval estuvo vigente hasta el final de la década de los años 90. Precisamente en el año 1997, en reconocimiento a su labor y dedicación a estas fiestas, el Cuarteto 1º distinguió con su premio “Ladrillo Verde 1996” a las Murgas del Hogar, haciéndosele entrega del mismo en su salón de actos durante su pase de disfraces.
En la actualidad aún se llevan a cabo actividades que mantienen vivo el espíritu del Carnaval en este centro, si bien es cierto, no con la entrega y la implicación de hace unos años.
Antes de finalizar este apartado, quisiera reconocer la labor realizada en este sentido al que fuera su primer gerente, Fernando Almansa y por descontado a la asistenta de Servicios Sociales, Encarnita Sánchez Rodríguez, alma de esta casa durante cuatro décadas. Aparte de los muchos que han participado con sus disfraces durante todo este tiempo, merece especial atención Juan Muñoz Valenzuela, por su entrega y revitalización del Carnaval durante el tiempo (1997-2004) que estuvo en activo en el centro, como vicepresidente.

* Extraído del libro HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA que será presentado el próximo 18 de noviembre en el Hospital de Santiago. 

viernes, 3 de noviembre de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA "EL REGAERA"

Murga de "El Regaera"
EL “REGAERA”
 JASA
Ignacio, el “Regaera”, dejó huella en los carnavales de antaño debido al gracejo que tenía pos sus raíces gaditanas. Sus ocurrentes letras escritas para las murgas, donde también estaban encuadrados sus dos hijos varones y las apariciones sin complejos en plena calle en los días de Carnaval, quedaron impresas en la memoria colectiva de los ubetenses que aún, después de haber trascurrido más ochenta años, muchos mayores las refieren y hasta evocan tarareando sus picantes letrillas. Él era el director y se ensayaba en su casa. Cuando salía a la calle con su agrupación, siempre llevaba -como distintivo de liderazgo- un sombrero de copa que se lo regaló el cochero de Juan Montilla.
Ignacio Pullana* Sabater nació en 1885 la isla de San Fernando (Cádiz) y entre su ciudad natal y el Puerto de Santa María transcurrió su infancia y juventud. Se desconocen cuáles fueron los motivos que hicieron arribar en 1914 a un gaditano hasta este puerto del interior.
Contrajo matrimonio con una ubetense que era 10 años menor que él llamada Petra Delgado Villar y de este matrimonio nacieron cuatro hijos: José Manuel (1918), Juan Miguel (1923), Antonia (1927) y Mercedes (1933). El mayor de éstos, José, llegó a casarse aquí con la viuda del hojalatero Braulio Arroyo que tenía su taller en la calle Rúa. A esta familia se le conoce residiendo en una casa de vecinos que existió en la calle Corazón de Jesús (antes calle de la Marquesa) y hoy convertida en la plaza Juan de Valencia.
Ignacio tenía por profesión la de panadero aunque fue inconstante en sus trabajos dado que probó fortuna con muchos oficios recurriendo siempre a la de confitero y también a la venta ambulante de diversos productos de época, como los madroños, las castañas, las algarrobas, el paloduz, sin olvidar sus dulces artesanales y sus populares buñuelos de viento a los que él bautizó con el nombre de “Pelotas de fraile” que ofrecía al personal a la salida de los cines o bajo los soportales de la “Plaza Vieja”.
A poco de finalizar la guerra civil, su hijo mayor se trasladó a Córdoba para buscar fortuna, residiendo en la calle de Enmedio nº 14, y años más tarde arrastró a toda la familia. En la Ciudad de los Califas se recuerda a Ignacio buscándose la vida y arrimando un duro a la casa de muchas maneras. Llegó a convertirse en guardacoches, pero la imagen que de él se mantiene en la memoria colectiva y gráfica de esta capital, es verlo por la zona monumental junto a una pianola u organillo acompañando a una señora que lo hacía tocar, mientras que Ignacio interpretaba alguna que otra coplilla. La estampa que ambos proporcionaban era tan pintoresca que -incluso- fue fijada en una tarjeta postal que ha circulado por todos lugares hasta hace poco tiempo.
El historiador cordobés Manuel Estévez me amplió de él la siguiente información: “Él tocaba el pianillo de la "Coja", era un hombre al que la misma mujer apodaba como "Regaera". No era de mucha presencia y siempre llevaba puesta una gorrilla. Su forma de tocar el pianillo era muy característica, pues mientras giraba la manivela, con la otra mano y con un palo, lo rastreaba por los radios de la rueda del carro haciendo un compás de acompañamiento. En fin, te completo esta información que ha sido contrastada por varias personas "que oyeron" cómo la propia coja, le decía: ¡Venga Regaera, arranca ya de una vez!".
Ignacio murió en Córdoba cuando ya se había convertido en octogenario y está enterrado en el cementerio de San Rafael junto a su esposa que falleció el 6 de marzo de 1967.  
* En algunos documentos aparece como Puyana, que era su apellido original. Extraído del libro HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA. 

Ignacio "El Regaera"

domingo, 29 de octubre de 2017

TRISTE ADIÓS A MANOLO CORNEJO Y A LA CHIRIGOTA DEL "LOVE"

Ayer nos enteramos del fallecimiento de un carnavalero-chirigotero gaditano que tuvo lugar el pasado 14 de septiembre. Se trataba de Manolo Cornejo, cerebro y autor de la popular chirigota del "Love", una agrupación que desaparece después de 30 años en activo y ser una de las más queridas en Cádiz y toda Andalucía. En Úbeda hemos tenido el placer de tenerlos en dos ocasiones, en el año 2001 con "Los Tontunos" y en 2010 con "Los Falsos". La familia de JASA tuvo el placer de echar un rato con ellos en Cádiz, precisamente el mismo día que iban a dar el pregón del Carnaval 2014. Desde aquí sentimos la muerte de un gran amante de esta fiesta como lo era Cornejo y de paso la desaparición de la chirigota del "Love". 

Miembros de la chirigota del "Love"
horas antes de dar el pregón del Carnaval 2014

jueves, 28 de septiembre de 2017

PREGÓN DE LA FERIA DE SAN MIGUEL 2017 (ÚBEDA)

Juan Ángel Gómez Cano "Lechero"
pregonero de la feria de San Miguel 2017

El chirigotero, carnavalero y amigo de esta casa, Juan Ángel Gómez Cano "Lechero", ha sido el encargado de pregonar la Feria 2017 y hasta hoy ha sido el mejor pregón de feria pronunciado en este año. Tocó todos los aspectos de esta fiesta y criticó algunos, aunque más bien lo que hizo fue referirlos en connivencia con el público que llenó el auditorio y pasó casi hora y media muy agradable. 

Sus hermanos fueron los presentadores y 
aquí los ponemos a los tres para que no se enfaden




Como no podía ser de otra manera, 
tuvo un guiño con el Carnaval y su chirigota.
Comparó el del cartel con "El Pijamillas"

Los de su chirigota le hicieron un regalo

Su familia muy emocionada (incluida la política)

Mostrando el regalo de la chirigota

La alcaldesa y el concejal de festejos
le hicieron entrega de un recuerdo.
Los hijos del pregonero son los que aparecen en la imagen
porque el de Jero aún no ha nacido.

martes, 26 de septiembre de 2017

"LA GRAN FINAL DEL CARNAVAL" GADITANO EN ÚBEDA (y II)


Como hemos dicho en la entrada anterior, asistieron al espectáculo alrededor de unas seiscientas personas humanas, de las cuales un ochenta por ciento eran de fuera, por lo que ya nos podemos figurar la poca presencia que hubo de ubetenses en un concierto que salió cada agrupación por unos 5,5 euros, algo muy económico aunque a priori daba la sensación de ser caro. Es más que probable que si este espectáculo lo hubiesen montado mixto (comparsas-chirigotas), hubiese costado lo mismo y la respuesta del público hubiera sido mucho mayor. 

Nota.- No pongo los nombres de los personajes porque os conocéis todos








Con el interés que puse para hacer esta foto
y al final mirad cómo ha salido, pero la he firmado

lunes, 25 de septiembre de 2017

"LA GRAN FINAL DEL CARNAVAL" GADITANO EN ÚBEDA (I)

El presentador buscó un jurado entre el público
para decidir cuál era la mejor comparsa

El pasado sábado 23 y en la plaza de toros de Úbeda, tuvimos ocasión de presenciar el gran espectáculo "La Gran Final de Carnaval", un concierto de comparsas de gira por todo el territorio nacional. Alrededor de unas seiscientas personas amantes de esta modalidad, disfrutaron con las cuatro comparsas más señeras del moderno Carnaval, porque estuvieron sobre el escenario "Araka la Kana" de Juan Carlos Aragón, "El Espíritu de Cádiz" de Tino Tovar, "Los Duendes coloraos" de los hermanos "Carapapa" y "Los Piratas" de Martínez Ares, todo un elenco de comparsas que nos hizo disfrutar con sus voces y sus temas -de todos superconocidos- durante cuatro horas chorreadas. El cuartetero Javia Aguilera fue el conductor de la gala que nos la ofreció como un regreso al futuro de antiguas agrupaciones gaditanas, aderezada con muy buen humor, al estilo de Los Morancos del día anterior. 

Araka la Kana

El Espíritu de Cádiz

Los Duendes coloraos

Los Piratas

jueves, 21 de septiembre de 2017

FIESTA DE MOZOS EN RUS 2017. CARNAVAL ATÍPICO DESDE HACE MÁS DE TRES SIGLOS


Un año más nuestros equipos móviles se han desplazado hasta la vecina villa de Rus para disfrutar de su magnífica Fiesta de Mozos, un Carnaval atípico celebrado en septiembre desde hace más de tres siglos. Desde el domingo, en que se verificó la procesión del Santísimo y tuvo lugar el pregón hasta ayer miércoles (fiesta local), esta localidad ha celebrado su "Carnaval de Verano" como dijeron los de "Decai", este grupo gaditano que hizo las delicias de todos en la noche del martes dentro de un espectáculo llamado "Tu Música me suena". Muy buen ambiente al que el buen tiempo se alió haciendo que este pueblo disfrutara a tope, cerrando ayer su día grande con una descomunal paella para todos y más fiesta en la calle. 
 
Muy ingeniosos disfraces conformaron una cabalgata
que fue retransmitida por Canal Sur


Típicas "Mascarillas" de Rus

Un premio para la reina de Inglaterra

Y otro para El Fary y su troupe del torito

El trío "Decai" aglutinó a varios centenares en la plaza

Algunos ubetenses no quisieron perderse la fiesta

jueves, 14 de septiembre de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA "EL CAFÉ DANIEL"

Pareja disfrazada en el Café Daniel

EL CAFÉ DANIEL

Este café tuvo dos etapas: la de anteguerra y la de posguerra, la de Daniel Tera (su fundador) y la de sus sucesores. Daniel Tera Martínez era natural de Navas de San Juan, aunque sus ascendientes procedían de Calabria (Italia), según cuenta nuestro nonagenario Jerónimo Maeso. Ya en 1913 hay noticas de su presencia en Úbeda dado que aquí tenía un taller de calderería, posiblemente en la calle Tesillo de Monjas (Sagasta). Casó con Teresa Sáez Cabezas con la que no tuvo descendencia. Llegó a tener varias propiedades, siendo en la casa de la calle Gradas donde fijó su residencia. Los que le conocieron decían de él que no tenía mucha cultura, pero para los negocios era un lince. Le gustaba la juerga y su estampa así lo delataba, pero también tenía un gran corazón. A finales de los 20 comienzo de los 30 (s. XX) ya hay noticias del Café Daniel y sus bailes siendo de máscaras los de Carnaval, una fiesta que también le atraía y en la que participó activamente en alguna ocasión, tanto en la calle como -por descontado- en los bailes.
            En la calle Gradas nº 6 y hacia 1920, Daniel levantó un café-teatro y un bar en lo que antes fue un molino aceitero perteneciente a Rafael Navajas. Sabemos que Daniel estuvo regentando otro café en la calle Real que luego traspasó a Segundo Mas. Posteriormente también traspasaría el café La Mezquita de la plaza de Toledo a Pedro Aranda que luego llegaría a Fernando Victoria López. Daniel tenía un sueño, que era conectar su salón-café con la citada plaza, pero no lo consiguió aunque sí logró hacerlo con la calle Mesones nº 9 en el año 1929 al adquirir una casa que con ella se comunicaba. Así bien, por este nuevo lado montó el Café Bar Tera que comunicó con el salón que tenía su entrada primitiva por la calle Gradas y donde había instalado un pequeño bar llamado La Alhambra; todo quedó unido después de una gran remodelación a comienzo de los años 30. En épocas concretas, como Navidad y Carnaval, Daniel alquilaba a algunos empresarios el salón-café para llevar a cabo sus fiestas y bailes. Tras su fallecimiento acaecido el 22 de enero de 1941 cuando contaba 67 años de edad, su viuda lo arrendó a Andrés Bernabeu y posteriormente a los hermanos Sebastián y Diego Fernández Sánchez. Luego, por herencia, llegó a manos de dos resobrinos de su mujer, Tomás Aparicio Villena (hijo de su sobrino Tomás Aparicio Sáez) y de Tomás del Valle Aparicio (hijo de Dulce Aparicio Sáez) conociéndoseles por su talla (el grande y el chico) o como “Los Tomases”. Años después y tras sufrir un embargo tuvieron que desvincular el Café Daniel con el Bar Tera, por lo que la parte de abajo fue adquirida por sus arrendatarios en 200.000 pts. Sabemos que durante bastantes meses también fue gestionado por Tomás Fernández “Tadeo”. Tanto unos como otros, siempre mantuvieron el nombre de Café Daniel, junto con sus actuaciones y bailes, entre ellos los de máscaras y con ese esplendor se mantuvo hasta final de los años 50. A partir de esta fecha en la planta de abajo quedó como restaurante en manos de Fausto Sánchez y los salones de la planta arriba los explotaba José Salido para celebraciones sociales. A finales de los 50 la parte de abajo -donde se encontraba el café-teatro- se destinó a salón recreativo regentado por José Mª López Ruiz que los mantuvo hasta comienzo de los años 90. El coqueto bar que daba a la calle Gradas, fue alquilado a Baldomero Padilla, un taxista que montó aquí su primer bar y lo rebautizó con el nombre de El Taxi (1966). Este bar está cerrado desde hace varias décadas y aún se mantiene en pie, sin embargo el salón se encuentra en ruinas y es propiedad del constructor “El Cypry”.
En cuanto al Bar Tera de la calle Mesones, sabemos que lo regentaron y explotaron los dos “Tomases” desde el 1955 y ambos se iban alternando como gerentes cada cuatro años, dado que comenzó siendo titular Tomás del Valle el “Chico” y en 1959 pasó a Tomás Aparicio el “Grande”. Este añorado Café Bar Tera sobrevivió hasta comienzo de los años 80 en que fue vendido a Miguel Fernández Tallante para poner una zapatería y ahora ocupa su lugar un establecimiento de ropa.
            En el año 2003, la comparsa femenina quiso hacerle un homenaje adoptando su nombre y evocándolo en algunas de sus coplillas.
* Extraído del libro en preparación HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA.
JASA 

viernes, 8 de septiembre de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA. "LAS CASAS DE BAILE"

Dibujo de José Gutiérrez-Solana
Desde tiempos ha, hubo en Úbeda prostíbulos que solían encontrarse -por regla general- a las afueras o en lugares recónditos de la población
Históricos fueron los del Alcázar y la calle Cotrina. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, muchas de estas casas de mancebía incorporaron a su oferta el baile (para calentar motores) a las que se les conoció popularmente como las “Casas de Baile”. Las más populares estuvieron ubicadas en el Egido de San Marcos, “El Lejío” les llamaban nuestros mayores y tan en boga estuvieron que llegaron a llamar a la zona el “barrio chino” donde ofrecían sus servicios la Carmela, la Merceditas, la Pata Palo... El barrio con más solera frecuentado desde tiempos inmemoriales para tal menester era el del Alcázar; allí hubo casas con baile y otras sin él, donde se buscaban la vida la Asturiana, la Pola, la Pajarita, la Plexiglás, la Sevillana, la Joaquina, la Concha, la Trencitas, la Candelas, la Charola, la Gila, la Garabita, la Virtudes, la Rivelles, la Chata, la Tuerta, la Galleguita, la Elvira, la Juanillo, la Capitana y la última, con la cuál tuve el placer de conversar en más de una ocasión y la que me facilitó la mayoría de estos datos, la Conejita. En el extremo opuesto de la ciudad, la Explanada, operaba la Madriles y a la vuelta en la calle Córdoba, la Hilaria. Por último citaré el más céntrico de todos y el más selecto, como era el que había en el “Callejón de la Sangranta” (Hernán Crespo), regentado por Asunción Muro.
Y todo esto ¿qué relación tiene con el Carnaval? Estas casas cumplían su función “social” a lo largo del año, pero más intensamente en las fiestas de Navidad, feria, cuando llegaban los quintos de reemplazo y por supuesto en Carnaval. Sabemos que aquí solían acudir a recibir servicios caballeros de todas las clases sociales. Recordemos que la prostitución en nuestro país estuvo legalizada hasta 1956 y “controlada” sanitariamente. Al finalizar el día carnavalesco y tras haber disfrutado e ingerido la correspondiente dosis de caldos del terreno, algunos de nuestros paisanos echaban el último baile en estos lugares, donde había músicos que lo amenizaban. Conocidos eran el Tuerto Pavallés, Pablito, Diego y otros más, que a la sazón también solían formar parte de las comparsas. Después de bailar, si alguien quería continuar, en la planta de arriba se culminaba la jornada y el importe (en reales o pesetas) variaba según con quién; allí ya no había música ni se bailaba aunque sí se movía el esqueleto.  
“A mí también me ha gustado mucho la “chunga” y he ido a bailar a las “Casas de Baile” que había en el “Barrio Chino” al final del “Legío de San Marcos”. De aquellos bailes recuerdo a Carmela, “la Sevillana”, Joaquina, Merceditas y la “Rivelles”. Muy cerca de allí puso un bar Ginés Oller el yesero al que bautizó con el nombre de El Laberinto”. Antonio Sánchez Garrido, el “Chucho”.
“Había un señor que le decían “Diego dale” que en compañía de un tal Pablito, tocaban la guitarra o bandurria y cobraban cada uno dos pesetas por actuación. Lo mismo los veías en los cafés, en las casas particulares o en las “Casas de baile” de a real la pieza”. Tomás Fernández Cano “Tadeo”. 
El devenir de la ciudad y su trasiego más o menos pecaminoso, se vería reflejado en numerosas copillas que cantaban, tanto las murgas como las comparsas. De estos años hay una letra que nos habla, no de los bailes de los casinos, sino de unas casas donde “también se bailaba”. Es probable que esta letra perteneciera al repertorio de la murga “El Laberinto Chino” que salió en 1936 y dice así: 
Se ha puesto la chulería que es una barbaridad
y en las casas de trato ya no se puede pasar.
Nos fuimos casa la Concha, nos echan por la ventana
y derechitos nos fuimos casa de la Feliciana.
Allí nos dicen pelmazos, fuera, fuera chulerías
lo mismo lo dice Concha que lo dice Catalina.
               
Para finalizar este apartado viene como anillo al dedo lo que apareció en el periódico LA PROVINCIA el día 13 de febrero de 1929, donde nos cuenta lo acaecido en una noche de Carnaval. El artículo viene bajo el título “La Hazaña de unos Muslimes”: “El hecho acaecido en un “harén” del barrio del Alcázar, donde unos jóvenes hartos de vino, se dispusieron a terminar allí la noche, pero la entrada les fue prohibida por el vigilante. Y se vengaron los inquietos muslimes arrancando la acometida de la luz y creyendo las infelices esclavas que había llegado su fin, gritaron socorro acudiendo fuerzas de la policía que no pudieron detener a ninguno”. Sólo se pudieron hacer con un zapato que uno de ellos perdió en la atropellada huida y los guardias con esa prueba ya podían seguirle el rastro como cual Cenicienta.
Nota.- Extraído del libro en preparación Historia del Carnaval en Úbeda.

JASA

lunes, 28 de agosto de 2017

CABAÑUELAS 2017-2018 POR EL "PITI" (SEPTIEMBRE-DICIEMBRE 2017)


Ya tenemos las previsiones del tiempo que hará en los próximos cuatro meses en La Loma de Úbeda facilitadas por nuestro querido "Piti" hace dos días. No son muy halagüeñas las esperanzas de lluvia para lo sedientos que tenemos los campos. Ahora han venido estas tormentas como agua de mayo, algo atípico para las fechas en que nos encontramos, pero nos ofrecen un gran respiro, porque por nuestra zona no están haciendo daño. Ojalá se equivoque y en vez de ser escasas, que sean muy abundantes. SALUDOS A TODOS. 

domingo, 27 de agosto de 2017

"LA GRAN FINAL DEL CARNAVAL" EN ÚBEDA



El próximo 23 de septiembre, acontecimiento "histórico" en Úbeda para los nostálgicos del Carnaval Gadita. Gran Velada Carnavalera organizada por el Ayuntamiento de Úbeda, La Gran Final del Carnaval de Cádiz en Úbeda. Dentro de la programación de la Feria de San Miguel. Se trata de la gran final deseada del carnaval en la que se subirán al escenario las agrupaciones de cuatro grandes comparsistas de la fiesta gaditana: los autores Antonio Martínez Ares con "Los Piratas", Juan Carlos Aragón con "Araka la Kana", Tino Tovar con "El Espíritu de Cádiz" y los hermanos Mateo 'Carapapas' con "Los Duendes Coloraos". Todos ellos primeros premios en su día. 
La cita: el próximo sábado 23 de septiembre, a partir de las 22.00 de la noche en la Plaza de Toros de Úbeda. Precio: 22 Mochuelos. De los cuales 1 mochuelo, será donado a la cofradía Virgen de Guadalupe. Ale, allí nos veremos, si no llueve.

sábado, 19 de agosto de 2017

CABAÑUELAS 2017-2018 EN PREPARACIÓN


Ya se encuentra nuestro amigo Alfonso Medina “Piti” tomando nota para confeccionar las cabañuelas de los doce meses que vienen. De momento no tiene nada rematado, pero sí nos ha anunciado que se vislumbran pésimas expectativas en cuanto a la lluvia se refiere. Pero no adelantemos acontecimientos y esperemos hasta final de este mes para tener toda la información. 

domingo, 16 de julio de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA. "BAILES DE SOCIEDAD Y BAILES DE MÁSCARAS"

Ángeles Moreno (diablo), Catalina Martínez (flor) y Obdulia Martínez (odalisca).
Foto de estudio iluminada, atribuida a J. Vasserot, 1912.

BAILES DE SOCIEDAD Y BAILES DE MÁSCARAS
Sabemos que desde el siglo XVI ya se celebraban bailes de máscaras en España. Los bailes de sociedad, que ya venían realizándose en muchos lugares de nuestro país y Europa, llevaban en su repertorio anual el celebrar algunos de máscaras desde finales de año hasta la llegada de la primavera, que por cierto tenían muy buena acogida por la clase aristocrática; aparte de las crónicas, son los grabados y las pinturas las que dan testimonio de ello. Su gran expansión comienza a producirse en el siglo XVIII con la llegada de los Borbones, cuando en nuestra nación hay una gran influencia social importada desde  la vecina Francia, entre ellas se encontraban los fastuosos bailes de máscaras que allí se celebraban. En España fueron las grandes capitales, como Barcelona y Madrid, donde primero se pusieron en marcha, siendo famosos los que se llevaban a cabo en los coliseos y ateneos, alcanzando bastante relevancia y popularizándose desde mediados del siglo XIX hasta entrados en el s. XX.  
            En nuestra localidad -como no podía ser de otra manera- esta moda fue implantada por la clase alta y la clase media bien acomodada. Creemos que es a comienzos de la segunda mitad del siglo XIX cuando en Úbeda comienzan a darse los primeros bailes de máscaras. Los escenarios para llevarlos a cabo serían los mismos que en cualquier punto del país, los coliseos o teatros, los salones de los casinos (si los había) o en las casas palaciegas de la noble. En este sentido es en el teatro Principal donde se verificaban estos tipos de bailes a los que podía acceder toda la ciudadanía (que pudiera permitírselo). En los salones de los casinos, como el Casino Antiguo o el de la Unión Ubetense, también se daban renombrados bailes de máscaras destinados sólo a los socios. Unos años más tarde se unirían a ellos lo del Círculo Mercantil y posteriormente el teatro Rey Alfonso o Ideal Cinema. El escenario natural que ofrecían los teatros era más espectacular que el de los casinos, debido a sus dimensiones y su estructura, sin embargo éstos fueron perdiendo fuerza, entre otras cuestiones porque existía el inconveniente de quitar todas las butacas del patio para convertirlo en la pista de baile. En momentos puntuales veremos que en algún que otro hotel también se organizaron bailes, a los que habría que sumar los muchos que se hicieron en el Café Daniel.
Con anterioridad a los bailes de máscaras ya se celebraban otros que ocupaban diferentes fechas en el calendario, siendo estos más recatados y pudorosos, a los que llamaban bailes de sociedad. Para nuestra local aristocracia, fueron muy renombrados los que organizaban los Marqueses de Bussianos en su palacio de la calle Trinidad. También hay referencias de celebrase bailes en el palacio de los Montilla.
Los salones de baile estaban decorados con temas alusivos a la celebración, en el caso del Carnaval abundaban las serpentinas, piñatas, faroles de papel y cartón, tapices, mantones de Manila y una iluminación especial. Las orquestas estaban compuestas por un puñado de músicos profesionales que interpretaban lo más destacado de cada época, como la Carioca, el Foxtrot, el Rigodón, la Mazurca, el Tango, el Chotis, la Polka, el Vals, el Charlestón, el Pasodoble, incluso las Sevillanas. Todo siempre vertebrado por la batuta de un director.
            En ellos se huía de la vulgaridad y se lucían elegantes disfraces con antifaces de seda. La gran invitada por excelencia sería la lentejuela. En cuanto a las bebidas se disfrutaría con el Champán, el Jerez o la Zarzaparrilla.
Aquellos bailes de máscaras que tanta fama tuvieron para una selecta parte de la sociedad ubetense y de algunas poblaciones limítrofes, se mantuvieron -con bastante notoriedad- hasta su desaparición definitiva al estallar la guerra. Como veremos más adelante, Úbeda en Carnaval llegó a tener mucho renombre y se convirtió en un reclamo para forasteros, un negocio para las compañías de teatro y un destino para pasar unos días de diversión todas aquellas familias pudientes que se encontraban fuera de ella. Las fiestas de Carnaval tendrían tanta o más repercusión que la feria y por supuesto que la Semana Santa. En la actualidad se organizan bailes de Carnaval, pero es lo que menos se ejerce, el baile.
Extraído del libro en preparación: HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA.
JASA  

lunes, 3 de julio de 2017

HISTORIA DEL CARNAVAL EN ÚBEDA. "LOS CASINOS UBETENSES"

 
En este tiempo en el que no hay noticias de Carnaval, voy a entretener a los lectores incondicionales de este blog con unos trabajos que estoy publicando en prensa como anticipo al libro que quiero presentar el próximo 18 de noviembre (D. m.). Espero que os agraden.

LOS CASINOS UBETENSES
Serían los dirigentes de estos centros los pioneros en promover
 los bailes de sociedad y bailes de máscaras.

A mediados del s. XIX (1847) la aristocracia local, fundó en Úbeda el primer casino llamado “Casino Ubetense” (porque sólo había uno), ubicado en la calle Compañía, justo en el edificio donde se levantara la ermita de Santa Catalina de los jesuitas. Como la fundó la clase social de más abolengo, fue reconocido por el vulgo como el “Casino de los Señores”, siendo su primer presidente el Excmo. Sr. Conde Landrés. En la primera década del siglo XX fue trasladado a la calle Real nº 29. Decayó esta entidad a comienzo de la década de los 30 (s. XX), influenciada con certeza por el auge de los republicanos y la implantación de la II República. Fue su último presidente José Barrios Cuadra. Se sabe que después de guerra y durante un corto espacio de tiempo estuvo operativo, pero sin la relevancia de otro tiempo. En 1941 el local fue alquilado al sastre Sebastián Hurtado García.
Años después y también con los movimientos republicanos, nació otro más popular actuando como contratipo del primero al que bautizaron -como no podía ser de otra manera- con el nombre de “Casino Federal” conocido como “Casino Republicano”. Este tuvo su sede en una amplia casa de la calle Juan Pasquau (Torre del Conde). Fue en ese momento cuando al primero le es denominado también como el “Casino Antiguo”, reivindicando de esta manera su rango y para diferenciarlo del que apareció después.
Cuando desapareció el “Republicano”, medio centenar de sus socios fundaron en 1875 uno nuevo llamado “Círculo de Artesanos Local”. Un año después y en el mes de mayo, la sede social fue trasladada a un caserón de la calle Corredera propiedad de Cayetano Granadino al que se le compró por 35.000 pts. Fue su primer presidente don Antonio Cuadra Osma. Esta sociedad se hizo grande y fuerte, dado que dentro de la misma sede surgió también la “Unión Ubetense” y ambas compañías compuestas por los mismos socios se unieron en 1883 conformando “La Unión Ubetense de Artesanos”. Decidieron modificar y ampliar sus instalaciones, por lo que acometieron unas importantísimas obras que se vieron consumadas en 1884 la fachada, en 1885 la estructura del edificio, el salón de la primera planta en 1886 y la obra interior de la planta baja en 1888. A lo largo de su vida como tal, en este edificio han convivido varias sociedades que han ido configurándose y cambiando de nombre. Fue el más espectacular de todos y entre las muchas actividades que se hicieron en él también se representaron obras de teatro y se proyectó cine. La suntuosa biblioteca estuvo en los bajos de la torre del homenaje de la muralla colindante.
En la calle Real nº 16-18 y en el amplio café que regentaba Segundo Mas Espejo (casado con Margarita Shinlley), se instauró una nueva sociedad llamada Círculo Mercantil e Industrial y empezó a funcionar a comienzo de los años 20 (s. XX). Unos años después, para más señas en marzo de 1925, se trasladó esta nueva asociación a las estancias del Casino de la Corredera que tomó en alquiler. Todo apunta a que las sociedades que anteriormente estaban establecidas en este edificio desaparecieron o fueron absorbidas por el Círculo Mercantil que estaba en alza. Durante la contienda en él se ubicó el cuartel miliciano. Pasado el tiempo del conflicto bélico, quiso recuperar el antiguo esplendor con celebraciones sociales e incluso algunos bailes, entre ellos de máscaras. A finales de los 40 vino en decadencia y el Banco Hispano Americano se interesó por este edificio y a comienzo de los 50 ya estaba aquí instalado. En contraprestación a unas acciones que tenía el consistorio, la escalera de mármol del casino fue cedida e instalada en el actual Ayuntamiento. Con las fusiones posteriores se llamó Central-Hispano y en los últimos tiempos Banco de Santander. Serían los dirigentes de estos centros los pioneros en promover los bailes de sociedad y bailes de máscaras.
El recordado Juan Pasquau escribía estas palabras para definir lo que para él era un casino: “El ocio del casino decimonónico era “ilustrado” y surgían las bibliotecas donde salían tremendos intelectuales. Otras veces, eran, los del casino, ocios pillos, podridos de murmuración, juego y lujuria donde se concertaban mancebías y se jugaban los cortijos”.
En los años 60 se fundaron en Úbeda dos sociedades de recreo al estilo de los antiguos casinos pero se desechó ese término por sus rancias reminiscencias y se optó por emplear el vocablo más de la época, como club, entre ellos estaban el desaparecido Club 61 y el Club Diana que aún subsiste.
JASA